Compañía abierta. L'Om -ImprebísSantiago Sánchez comienza su labor teatral en 1.983 como actor con “Mort accidental d’un anarquista” de Dario Fo en L’Om y en la co-producción del Teatre Estable del País Valencià y Els Joglars, “Visanteta de Favara”, bajo la dirección de Albert Boadella. Posteriormente protagonizaría “Chiquilladas” de Raymond Cousse por la que obtendría el Premio a la Mejor Interpretación de la Alternativa del Festival de Otoño de Madrid en 1.993.
Pero es en la dirección escénica dónde ha desarrollado más ampliamente su trabajo. Por una parte ligado a L’Om – Imprebís, con títulos como “Galileo”, “Quijote”, “Don Juan” o “La mujer invisible”. Por otra, con trabajos de encargo para el Centre Dramàtic de la Generalitat, Feria Europea de Teatro para Jóvenes, Vaivén Teatro, Armonía Producciones o el Teatro Nacional de la Zarzuela, con quien inicia en 2.006 una labor en el teatro lírico.
En el campo de la improvisación, introdujo en 1.989 en España los “Match de Improvisación” y en 1.995 participó en Italia en la fundación de ALEA (Centro Internacional para el Arte de la Improvisación) junto a artistas improvisadores de seis países. Con Michel Lopez, creó “Imprebís”, espectáculo que ya se ha presentado en 18 países superando el millón de espectadores, tras quince años en cartel.
Como formador, dirigió entre 1.987 y 1.993, la Escuela Municipal de Teatro de Aldaia, con un triple sentido de formación, exhibición y producción y, en la actualidad, dirige el proyecto “Orígenes” para el Centro Internacional de Teatro Actual, tendente a poner en marcha núcleos de formación y creación en diferentes países de Africa y Latinoamérica. Además, ha impartido diferentes talleres en Mexico, La Paz, Guinea Ecuatorial o Tegucigalpa entre otros lugares.
Su labor ha merecido, entre otros reconocimientos, el Premio de las Artes Escénicas de la Generalitat Valenciana por su dirección de “Galileo” de Bertolt Brecht, y el Premio de la Fundación Carolina Torres como Personaje del Año por su dirección de “Quijote”, además de otros premios conjuntos a L’Om – Imprebís como el Ercilla de Bilbao, el de la Cartelera Turia, o el del Festival Internacional de Teatro de El Salvador.
L’Om – Imprebís, es una compañía teatral que acaba de cumplir sus primeros veinticinco años de existencia. En este tiempo ha desarrollado su labor en tres campos diferenciados:
La puesta en escena de textos europeos de referencia, tanto de autores clásicos como contemporáneos, caso de Dario Fo, Raymond Cousse, Bernard Marie Koltès, Kay Adshead, Bertolt Brecht, Cervantes o José Zorrilla. Destacan títulos como “Galileo”, “Quijote” o “Don Juan”, entre otros.
Un trabajo sobre la improvisación y la creación en directo, en particular, y sobre el teatro de humor en general. Aquí destaca sobre todo la puesta en escena de “Imprebís” en 1.994, que ha superado los 15 años en cartel y el millón de espectadores en los 18 países dónde se ha presentado. Asimismo en colaboración con Yllana presentaron por primera vez en España “Los mejores sketches de Monty Python”, obra que superó las 1.200 representaciones en sus tres años en cartel.
Un trabajo particular sobre pequeños textos y procesos de investigación sobre fenómenos de actualidad, con particular interés en potenciar la interculturalidad en la creación teatral. Fruto de ello se han puesto en escena obras como “La mujer invisible”, ¡¡Mooon!” o “El encuentro de las músicas” y se ha creado el Centro Internacional de Teatro Actual (CITA) con su actual proyecto, “Orígenes”.
Con estos tres campos de acción, en los últimos años L’Om – Imprebís ha logrado consolidar:
| Lunes 8 | Martes 9 | Miércoles 10 | Jueves 11 | Viernes 12 |
| 12:00 - 14:00 16:00 - 20:00 |
10:00 - 14:00 16:00 - 19:00 |
10:00 - 14:00 16:00 - 19:00 |
10:00 - 14:00 16:00 - 19:00 |
10:00 - 13:00 |

“La creación teatral a partir de la improvisación” es un taller que plantea la creación escénica como un fenómeno vivo: “aquí” y “ahora” y, por tanto, entiende el momento presente como clave del teatro que nos interesa.
En este sentido, la improvisación, se nos muestra como una herramienta de gran importancia en la medida que puede potenciar la espontaneidad, la creatividad y la capacidad de reacción ante lo imprevisto del actor, escritor o director.
Es importante dejar fluir ese torrente de espontaneidad. Pero también será importante analizar la calidad de esa manifestación. En ello reside la diferencia entre el mero juego y una verdadera propuesta artística. Por lo tanto, la improvisación se plantea como una técnica inicial que debe ser complementada por el trabajo sobre la energía, el espacio, el personaje y la palabra, entre otras áreas de trabajo.
Este criterio básico debería aplicarse indistintamente al uso que después se hiciera de la técnica: ya sea
a) para crear espectáculos dónde lo que se presenta al público es la propia improvisación.
b) para utilizar la improvisación como medio de escritura que quedará posteriormente fijada en un texto.
c) para utilizar esta técnica como elemento al servicio de la puesta en escena de un texto escrito previamente.
Por todo ello el taller tendrá tres partes de trabajo:
El cuerpo orgánico: Puesta a punto del cuerpo desde su dimensión global: un todo orgánico.
Descubrir el impulso físico frente a “lo cerebral”, “lo premeditado”.
Dicotomía Atención vs. Concentración: la escucha- visual, auditiva y gestual.
Dinámicas: escucha--- rebote.
dar --- recibir -------- actuar.
La acción como base de la interpretación: Interesar, transmitir y que se comprenda.
El “sí” como trampolín de la acción.
Diferentes calidades de “escucha”, “rebote”, “acciones”: La calidad existe.
Espontaneidad: para que todo valga, no vale todo.
El triple compromiso.
Energía: el hecho de que el teatro exprese la vida de forma concentrada implica necesariamente un grado superior de energía en su transmisión para obtener el resultado de credibilidad adecuada.
Palabra: La palabra conforma una imagen del mundo. Cuando un lenguaje no se corresponde con la imagen que ese pensamiento dominante quiere transmitir se excluye. Esa exclusión puede tener muchas formas, una de ellas no reconocerlo como culto y adecuado. Ante esta situación una primera responsabilidad del creador artístico sería la de poner en marcha nuevos lenguajes que despertaran la conciencia crítica, el imaginario y por tanto, la libertad de quién la crea y la recibe.
Espacio: Nada ocurre sin un espacio. Todo lo hacemos en un contexto. Incluso nosotros mismos ocupamos un espacio. La idea de la burbuja espacial. Nuestra intimidad. Espacios íntimos, sociales, públicos…
Igual que la energía hace visible nuevas cosas, también crea espacios a los ojos del espectador. Para eso HAY QUE VER lo que nos rodea.
Personaje: Partimos de la idea de que las personas somos bastante complejas, por lo que todo intento de simplificarlas reduce su verdadera dimensión. Pretender hacer un personaje es una forma de simplificación. Por tanto no se trata de crear personajes sino de “vivir situaciones con unos nuevos ojos y un nuevo código de reacción”. Hay herramientas especialmente útiles para este trabajo: los tipos y las máscaras.
Según el interés de los participantes se trabajará en casos prácticos de aplicación del trabajo a los supuestos planteados anteriormente:
- la improvisación como espectáculo en sí misma: match, impro…
- la improvisación como material de escritura: creación colectiva, brainstorming…
- la improvisación como herramienta de la puesta en escena de textos previos.